La niña se durmió y soñó que podía volar y hamacarse entre nubes,
nadar junto a peces alados y cantar como los pájaros.
Envolverse en el perfume de las flores y seguir el camino de
las mariposas.
La niña despertó con la primera luz del día. Todavía somnolienta,
llegó a ver cómo la última mariposa se escurría por la ventana de su habitación hacia el cielo infinito.
me encanttó muy tierno
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