jueves, 22 de enero de 2015
Sueños de una niña
La niña se durmió y soñó que podía volar y hamacarse entre nubes,
nadar junto a peces alados y cantar como los pájaros.
Envolverse en el perfume de las flores y seguir el camino de
las mariposas.
La niña despertó con la primera luz del día. Todavía somnolienta,
llegó a ver cómo la última mariposa se escurría por la ventana de su habitación hacia el cielo infinito.
Caminar
"El amor nos
vuelve alegres, ansiosos y poéticos, al menos durante un tiempo, pero la poesía
cotidiana hace vivir el amor" Michele Petit
A veces necesito salir a caminar,mirar hacia afuera
y encontrar pequeños tesoros cotidianos y no tanto…
Una hoja de otoño cayendo, precisa y exactamente en medio de una de las baldosas de la vereda de mi cuadra.
Un gato de mirada profunda sobre el alfeizar de la casa del vecino que no conozco.
Dos viejos tomando mate con las ventanas abiertas de par en
par dejando que se cuelen miradas ajenas.
Una niña y su madre, cantando, despreocupadas, como metidas en
un mundo propio donde no caben más que ellas, sus voces, las miradas que se
prodigan la una a la otra.
Un aroma a jazmín envolvente y una mariposa de intenso
anaranjado.
Instantes de simplezas, en medio de torbellinos de
pensamientos.
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